martes, 6 de septiembre de 2005

(Nothing) exist

Del siglo pasado, para ser más exactos de 1996. Dedicado -con sólo una modificación- a Sombrita y Pedro, que volvieron.

Sentado bajo el árbol que da menos sombra, con el verde dominado por florcitas silvestres, algunas aplastadas por mi cuerpo.
Me duelen las palabras, me angustia mi silencio, me falta un mecanismo o me falta algo que decir, una de dos. Dicen que mi generación no tiene discurso, a lo mejor es verdad.
El Sol y las Sombras me molestan. Todo tiene que ser Sol y Sombras, quiero puro Sol, quiero sólo Sombras, ambas cosas no, sepárenmelas.
He encontrado dos frutos en el suelo. Uno es mayor. Son circulares. Los tallos confluyen en uno corto y más grueso. Cada fruto tiene sus puntos que son otros círculos.
Uno de los frutos, el menor, se ha desprendido con su tallo. El otro continúa en mis manos.
Una hoja de árbol cayó a mi lado. He soltado el fruto.
Todo lo que pienso lo dejo inconcluso. No alcanzo a concretar lo que pienso cuando ya estoy pensando en otra cosa.
Una paloma se acerca y se aleja, la miro de reojo, se fue...
No existe el sentido. No existe el lenguaje. Nada existe si no se sabe por qué existe.
Los símbolos han perdido su significado. Su significado tampoco tenía sentido. Porque nada existe...
Lo que he escrito tampoco existe porque no tiene razón de existir. Quizás el escribir sobre esto le da algún motivo de existencia y este texto sí existe y está vivo y yo también y el que lo lee y el que lo analiza y se cabecea por entenderlo y...
He aplastado una hormiga con dos de mis dedos. He aplastado a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que me aplastaba cuando yo aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba a otro ser que aplastaba...
Me encuentro en lo alto. Había cerrado mi cuaderno y me había trasladado. Había caminado varios metros, subido varios pisos en ascensor. Había pasado harto rato. Había abierto mi cuaderno, me había puesto a pensar en que cresta de tiempo verbal escribir lo que escribiría y había vuelto a encontrar una hormiga, esta vez viva, caminando en la hoja. Todo esto lo vi en centésimas de segundo y en milésimas de segundo, involuntariamente, desde lo alto, la he aplastado. He dado vuelta la hoja y ella la ha aplastado. La hoja aplastó a la hormiga. El texto puede matar.
Miro desde lo alto. Doy sombra a otras cosas, por ejemplo al árbol que antes me daba sombra a mí. Otras cosas de mi tamaño se ven menores, mucho menores. Se agarran con los ojos y con las garras.
No existen cosas menores. No existe la sombra. Nada existe.
El suelo que piso tiene un diseño de círculos. Los círculos no son círculos, son rayas que no son rayas, son puntos que no son puntos, son círculos y no son nada y son nada.
No quiero moverme pero un dolor estomacal hace que me mueva: úlcera duodenal por culpa de los demás, los únicos culpables de que me mueva.
Me siento mirado, ¿por qué me miras?, pregúntatelo, ¿es acaso porque a ti te miran? ¿por qué lees esto? ¡dímelo!
Nunca estoy. Nunca soy. Nunca existo. Siempre soy otro.
Miro hacia abajo por última vez. Se ve tu sombra leyendo la pantalla. Has terminado de leer.

7 comentarios:

jaimePL dijo...

Lógico que soy el primero...si ustedes están todo durmiento allá.
Don Casto! Acabo de cachar la wea de Chi(le)nito...WENAAAAA!!!...y eso que me supongo creativo.
Deben ser los años de experiencia contra mi juventud ignorante (por supuesto que no te dije viejo)
Ya oh, ahora leo tu post.

Saludos señor oso...

jaimePL dijo...

Lógico, siguen durmiendo...soy el segundo tb.
Probablemente lleguen luego comentarios más elaborados pero me gustó el concepto del arbol recibiendo nuestra sombra. También, como cachaste que ya había terminado de leer? mmm...sospechoso.

lllllllllllllllllllll dijo...

holas señor....cual es su generacion?..

sobre el texto..mm..odio la poesia, como ella me odia a mi.

Rockoso® dijo...

Que buen texto, me mató, no como a la hormiga, pero también en parte lo hizo. Sinceras sus palabras.
Baxos randes!

Pd: Algo me decía k no era la Cárdenas, sino la O'Hara. jaja

Vicente Risopatrón dijo...

me gusto... además de ser un columnista destacado es un cuentista excelente...


nos leemos



vicho

marlencita dijo...

siempre ha sido un gusto leerte y siempre me dejas diferentes sensaciones... con la que quede después de leer esto último aún no le he podido poner nombre

Pablillous dijo...

no puedes decir que termine de leer, pues siempre que termino de leer uno de tus post,me quedo un rato leyendo los anteriores..siempre les descubro un detallito nuevo..
pense harto en las sombras y en las consecuencias de nuestros actos...quiza no era eso loq ue querias decir..pero eso pense..

lo escribiste muy bonito..

cat hug