“Estudié el Bachillerato en Arte. De ahí salíamos como Instructores de Arte, título bastante ambiguo, pero lo interesante es que nos formaban en las diferentes disciplinas artísticas: Danza -clásica, contemporánea y regional-, Artes Plásticas, Teatro y Música. Digamos que no llegábamos a profundizar en todas, pero sí que nos formaron la disciplina. De ahí me fui a estudiar Ópera en la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Eran ocho años de los cuales estudié cinco. Hice la Licenciatura en Sociología, y al mismo tiempo me iba de oyente a la Facultad de Filosofía y Letras. He tomado diversos cursos, talleres y seminarios de psicología, diseño, arte conceptual. Y estudié Arte Contemporáneo en España. Escribí para diferentes medios, tanto mexicanos como extranjeros, e hice algunos programas de tele.
Con todo este revoltijo intelectual me he inclinado a hacer instalaciones y ahora foto-instalación, pero sobre todo el performance. Hice rapel, danza aeróbica, etc. En este medio, del performance, podía poner en práctica tanto la danza como la música y el teatro. He hecho performance en museos y galerías, así como en espacios abiertos. Una vez en Bellas Artes hicimos un performance con más de 100 bailarines de las diferentes compañías de danza de la ciudad. Pusimos un condón de diez metros afuera del Palacio de las Bellas Artes de la Ciudad de México.
Además formé una organización artístistica de lucha contra el Sida. Hicimos la campaña “Un día sin arte: México y Los Angeles también mueren de Sida”, para contrarrestar toda las campañas moralinas dónde se aseguraba que sólo las personas promiscuas y los homosexuales contraían la enfermedad, infiriendo maldad en el hecho de serlo. Con esta campaña no sólo cuestionábamos estas sentencias, sino que, tratabamos de demostrar que el Sida era un problema de salud, no un problema moral y que lo que mataba era la desinformación. Que igual que puede afectar a los homosexuales, que a las amas de casa, o a los adolescentes.
Era sobre todo una campaña hacia el respeto y la tolerancia; aún en los mismos grupos llamados de alto riesgo había este tipo de ideas. Amigos homosexuales, o aquellos que fueron promiscuos aceptaban este hecho. Nosotros tratamos de sensibilizar haciendo conciencia de que lo bueno o malo era una categoría moral y que dependiendo del grupo dónde se planteara ésta difería. El Sida poco tenía que ver con la elección sexual, con la frecuencia o con el número de compañeros sexuales. La enfermedad tenía que ver directamente con la desinformación, con el miedo y el espanto.
En fin, esto es a grandes rasgos. La obra que hago no siempre tiene que ver con temas sociales tan abiertamente, pero sí es crítica. Me gusta cuestionar los supuestos. Mi sueño en el arte es hacer obra que trascienda.
Sigo estudiando. Ahora estoy haciendo una investigación sobre las pasiones desde diferentes disciplinas. Desde las neurociencias hasta la antroplogía, la sociedad, historia, psicoanálisis, hasta la etología, que es el estudio del comportamineto animal. Este es un proyecto a largo plazo, lo he avanzado, pero siento que me falta mucho. Por saber y por comprobar. Tengo mis hipótesis y en el camino me he encontrado con muchas sorpresas, que cuestionan las teorías del comportamiento planteadas hasta ahora. Esto me lo llevo con calma porque tengo mucho trabajo y mucho por investigar. Es como mi pasión escondida...
Mi gusto por la fotografìa nace desde pequeña, cuando me dí cuenta que mi talento dibujando era absolutamente limitado. Me encantaba pero no me atrevía ni a tomar fotos de familia. Fue hace cinco años que decidí que debía empezar. Le comenté este hecho a mi chico y un día me llegó con una cámara Sony digital de las de floppy disk. En ese entonces era una máquina buena. Pero igual no la usaba porque sentía que debía estudiar y dejando pasar el tiempo fue hace tres años que decidí usarla. Un amigo mío, un artista plástico muy reconocido, vio mis primeras fotos y dijo que tenía buen ojo y muy buen manejo de la composición.
No me la creí mucho, pero me dí cuenta que tomar fotos me emocionaba muchísimo y empecé a estudiar la técnica por mi cuenta. Compré libros, vi fotos, repasé mis libros de arte. Es cierto que haber estudiado arte y ver obras tanto en pintura como en fotografía me sirvieron mucho. He visto muchas obras, tanto en museos como en libros. Siempre que viajo me paso horas y horas. Hasta diez horas he llegado a pasar en el Louvre y en el Museo del Prado y si puedo vuelvo a repetir la visita y me paso igual horas.
Además formé una organización artístistica de lucha contra el Sida. Hicimos la campaña “Un día sin arte: México y Los Angeles también mueren de Sida”, para contrarrestar toda las campañas moralinas dónde se aseguraba que sólo las personas promiscuas y los homosexuales contraían la enfermedad, infiriendo maldad en el hecho de serlo. Con esta campaña no sólo cuestionábamos estas sentencias, sino que, tratabamos de demostrar que el Sida era un problema de salud, no un problema moral y que lo que mataba era la desinformación. Que igual que puede afectar a los homosexuales, que a las amas de casa, o a los adolescentes.
Era sobre todo una campaña hacia el respeto y la tolerancia; aún en los mismos grupos llamados de alto riesgo había este tipo de ideas. Amigos homosexuales, o aquellos que fueron promiscuos aceptaban este hecho. Nosotros tratamos de sensibilizar haciendo conciencia de que lo bueno o malo era una categoría moral y que dependiendo del grupo dónde se planteara ésta difería. El Sida poco tenía que ver con la elección sexual, con la frecuencia o con el número de compañeros sexuales. La enfermedad tenía que ver directamente con la desinformación, con el miedo y el espanto.
En fin, esto es a grandes rasgos. La obra que hago no siempre tiene que ver con temas sociales tan abiertamente, pero sí es crítica. Me gusta cuestionar los supuestos. Mi sueño en el arte es hacer obra que trascienda.
Sigo estudiando. Ahora estoy haciendo una investigación sobre las pasiones desde diferentes disciplinas. Desde las neurociencias hasta la antroplogía, la sociedad, historia, psicoanálisis, hasta la etología, que es el estudio del comportamineto animal. Este es un proyecto a largo plazo, lo he avanzado, pero siento que me falta mucho. Por saber y por comprobar. Tengo mis hipótesis y en el camino me he encontrado con muchas sorpresas, que cuestionan las teorías del comportamiento planteadas hasta ahora. Esto me lo llevo con calma porque tengo mucho trabajo y mucho por investigar. Es como mi pasión escondida...
Mi gusto por la fotografìa nace desde pequeña, cuando me dí cuenta que mi talento dibujando era absolutamente limitado. Me encantaba pero no me atrevía ni a tomar fotos de familia. Fue hace cinco años que decidí que debía empezar. Le comenté este hecho a mi chico y un día me llegó con una cámara Sony digital de las de floppy disk. En ese entonces era una máquina buena. Pero igual no la usaba porque sentía que debía estudiar y dejando pasar el tiempo fue hace tres años que decidí usarla. Un amigo mío, un artista plástico muy reconocido, vio mis primeras fotos y dijo que tenía buen ojo y muy buen manejo de la composición.
No me la creí mucho, pero me dí cuenta que tomar fotos me emocionaba muchísimo y empecé a estudiar la técnica por mi cuenta. Compré libros, vi fotos, repasé mis libros de arte. Es cierto que haber estudiado arte y ver obras tanto en pintura como en fotografía me sirvieron mucho. He visto muchas obras, tanto en museos como en libros. Siempre que viajo me paso horas y horas. Hasta diez horas he llegado a pasar en el Louvre y en el Museo del Prado y si puedo vuelvo a repetir la visita y me paso igual horas.
Acabo de terminar un pequeño taller de iluminación y espero poner en práctica lo aprendido. Ahora también he usado una cámara analógica -mecánica- para conocer este medio. Pero la que más uso es una Canon digital, que compré hace dos años, que me encanta, tiene diferentes lentes. También me regalé de Navidad una Sony de 7 megas pequeñita, pero está muy buena para traerla en la cartera y que no me sorprenda la vida sin ella. Uso la pequeña Sony para exteriores y para situaciones inesperadas. La Canon la uso más en interior y sólo la saco a exteriores cuando hay que cubrir algún evento importante que requiera el uso de los diferenetes lentes. Sobre todo porque es muy estorboso cargar cámara, lentes, pilas, etcétera.
Creo que de todas mis sesiones de fotografía me gusta algo, pero la primera, la de mis autorretratos hace dos años, me gustó mucho y ahora sigo contenta porque fue con la cámara más malita y trataba de darme mis mañas: poner la luz, arreglar la escena, arreglarme el pelo. En fin, fue bastante trabajo. Gracias a esto pude convencer a mis primeros modelos para que se dejaran desnudos. Ya que nunca uso modelos profesionales y de todos he sido su primera vez.
La primera vez que me entrevistaron fue para un diario hace más de 10 años porque estabamos haciendo una película sobre un personaje que fue muy importante en los años 20 en México y hace dos años, a raíz de un performance, fue la última vez que lo hicieron.
Creo que de todas mis sesiones de fotografía me gusta algo, pero la primera, la de mis autorretratos hace dos años, me gustó mucho y ahora sigo contenta porque fue con la cámara más malita y trataba de darme mis mañas: poner la luz, arreglar la escena, arreglarme el pelo. En fin, fue bastante trabajo. Gracias a esto pude convencer a mis primeros modelos para que se dejaran desnudos. Ya que nunca uso modelos profesionales y de todos he sido su primera vez.
La primera vez que me entrevistaron fue para un diario hace más de 10 años porque estabamos haciendo una película sobre un personaje que fue muy importante en los años 20 en México y hace dos años, a raíz de un performance, fue la última vez que lo hicieron.
Buscando, buscando, encontré estas fotos, que fueron mis primeras fotos de desnudo masculino, las saqué con la vieja Sony. Tengo más de esta sesión, que no fue en sí una sesión, eran más bien las fotos de despedida del que, en ese entonces, era my lover y se me iba a la India. No he vuelto a tener contacto con él por lo que te las he entregado sin permiso, ¿se enojará? Jajajajaja, espero que no.
La sesión de la perrita con los dos hombres fue de la primera sesión de mi vida. El barbón de cabeza es un artista plástico muy polémico acá que se llama Rolando de la Rosa. La perrita se llamaba Madona y el tercero era mi novio argentino. Con ellos estrené mi cámara Sony, y usé solo mi lámpara de noche. Fue mi primera sesión de fotos.
Las otras de la perrita y Rolando de la Rosa fueron la segunda serie y de estas capturas estoy muy feliz. Son las que me decidieron a hacer fotos. Además de que les tengo especial cariño porque esta perrita fue mi gran compañera. Además de ser toda una artista, trabajó en teatro, modeló, etcétera. Ya tendría yo que escribir su biografía: me salí con ella de casa de mi familia a los 17 años y se me murió el año pasado. En fin, ya estoy contando cosas que nada tienen que ver con lo que nos trae hasta acá.Todo esto fue para decirte que aunque sé que quizás tenga mejores fotos, son estas las que me tienen más orgullosa, porque siendo las primeras me parece que son buenas. Ninguna de las fotos tiene retoques más allá de los balances de niveles. No hay ningún tipo de sobre imposición de imágenes ni nada.”
Para leer el blog de Yamina del Real, visita http://yreal.blogspot.com.
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